SANTUARIOS

SANTUARIOS MARIANOS DIOCESANOS

Los Santuarios, son lugares: de oración, de fe, de recogimiento interior, de silencio y de contemplación  para el  encuentro de los creyentes con Dios.

Se caracterizan por estar regentados por Sacerdotes,  Religiosos o Religiosas, que ayudan a los miles de  peregrinos, romeriantes, y visitantes, a  encontrar  en la Palabra de Dios, en los Sacramentos y   las devociones,  un motivo de felicidad y  paz profunda,  de renovación y cambio, para  fortalecer los valores cristianos y familiares.

Nuestras Familias con espíritu de fe han acudido a este encuentro  con Dios. Pues sus necesidades, problemas,  aspiraciones; sus logros, metas y triunfos, y su interés por conocer la grandeza y belleza de sus edificaciones de arte religioso,   han sido  la motivación constante para  recibir  las gracias y bendiciones que sólo en esta relación con Dios encuentran, pues El es sosiego, paz, amor, perdón, fortaleza, unión, luz, verdad, es el Amigo que nunca falla.

Existen Santuarios dedicados a honrar a Jesús; a  la   Virgen María; a  los Santos;  o  es un sitio  donde se considera que tuvo lugar un milagro. El  encuentro con  Dios  se propone en la Eucaristía: Misterio proclamado, celebrado y vivido; en la Reconciliación,  y otros Sacramentos, como practicando  otras formas aprobadas de piedad popular: rezo del Santo Rosario, del  Viacrucis, Corona de la Divina Misericordia, retiros Espirituales, Procesiones.

Todos los  Santuarios  gozan de privilegios espirituales, e  indulgencias en bien de la santificación de los creyentes, concedidos por los Sumos Pontífices,   Conferencias Episcopales, o  los Obispos Diocesanos.

Desde nuestro Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Paz, que en la historia, desde 1882 ha sido y es un lugar de fe por la magnificencia de su belleza natural, visitado por nacionales y extranjeros; pasando por los Santuarios de Mira, de Bolívar, de la Matriz de San Gabriel y de Huaca, podemos dar fe, que allí se han obrado signos divinos, que han favorecido las aspiraciones humanas, materiales y espirituales de nuestro Pueblo.