BREVE HISTORIA DE LA DIÓCESIS DE TULCÁN

Breve Historia de la

Diócesis de Tulcán

 

La diócesis de Ibarra era sumamente amplia y dificultaba el cumplimiento de sus labores pastorales al diligente obispo, por lo que desde 1960 varias fueron las peticiones para que la provincia del Carchi sea reconocida y elevada a la categoría de diócesis.

 

El 17 de marzo de 1965, mediante la bula Praegrave Ecclesiae, el papa Pablo VI creó la nueva diócesis de Tulcán, la misma que empezó con veintiséis sacerdotes, a saber: el padre Luis Alfonso Mejía, nacido en Tulcán, quien fue primer Vicario General de la diócesis y párroco de la catedral. El padre Bolívar Lucero Bolaños, nacido en Chapuel de Tulcán, quien fue primer secretario y canciller de la diócesis. El padre Luis Alfredo Revelo Cadena, nacido en La Paz el 14 de febrero de 1934, quien fue tesorero de la diócesis y capellán del Hospital de Tulcán. El padre Aureliano Acosta Narváez, nacido en La Paz, quien fue nombrado coadjutor de la Catedral de Tulcán. El padre Vicente Jesús Ponce Rubio, nacido en Pioter, quien fue nombrado párroco de Tufiño y coadjutor de La Dolorosa. El padre Marco Emilio Mencías Chávez, nacido en San Gabriel, quien fue nombrado coadjutor de La Dolorosa. El padre Arturo Ludolfo Guevara, nacido en Huaca, quien fue nombrado párroco de Maldonado.

En la vicaría foránea de San Pedro de Huaca, el padre Rubén Fuertes, nacido en Julio Andrade. El padre Manuel Trujillo González, nacido en San Gabriel, quien fue nombrado párroco de Santa Teresita de Julio Andrade. El padre Guillermo Jurado, nacido en El Moral de Julio Andrade, quien fue nombrado párroco de Fernández Salvador. El padre Alfonso Guillermo Ramírez, nacido en Bolívar quien fue nombrado párroco de Cristóbal Colón.

En la vicaría foránea de la Matriz de San Gabriel, el padre Jorge Morales Valenzuela, nacido en El Ángel. El padre José Córdova Santander, nacido en San Gabriel, quien fue nombrado coadjutor de la Matriz de San Gabriel. El padre Hernán Valencia, nacido en San Gabriel, quien fue nombrado coadjutor de la Matriz de San Gabriel. El padre Pablo Gustavo Pérez Mana, nacido en Mira el 19 de julio de 1937, quien fue nombrado coadjutor de la Matriz de San Gabriel. El padre Gerardo Mariano Onofre Grijalva, nacido en Bolívar, quien fue ratificado como párroco de Nuestra Señora de las Mercedes de La Paz.

En la vicaría foránea de San Rafael de Bolívar, el padre Rubén Darío Padilla nacido en Tulcán. El padre Carlos Yela, nacido en Samaniego de Colombia, quien fue nombrado párroco de San Bartolomé de Los Andes. El padre Hugo Oswaldo Lara Obando, nacido en San Gabriel, quien fue nombrado párroco de San Vicente de Pusir. El padre Telmo Basantes, nacido en San Gabriel, quien fue nombrado párroco de Monte Olivo.

En la vicaría foránea de San Miguel de El Ángel, el padre León Pío Bravo, nacido en Tulcán. El padre Efraín Gavilanes, nacido en San Gabriel, quien fue nombrado párroco de San Francisco se La Libertad y coadjutor de San Miguel de El Ángel. El padre José Avelino Fuertes, nacido en Julio Andrade, quien fue nombrado párroco de San Isidro.

En la vicaría foránea de Mira, el padre Galo Rosero Navarrete, nacido en San Gabriel. El padre José Quiroz, nacido en La Delicia de San Gabriel, quien fue nombrado párroco de La Concepción. Y el padre Marco Antonio Mejía, nacido en Tulcán, quien viajó para los Estados Unidos.

Mons. Luis Clemente de la Vega Rodríguez, primer obispo de Tulcán (1965-1987), oriundo de la parroquia San Isidro, fue quien, conjuntamente con el clero, los religiosos y los seglares, emprendió la titánica labor diocesana. Inició su tarea con una visita pastoral a todas las parroquias, llegando a los más aparados rincones. Fue un pastor entregado y prudente. Su vida pastoral estuvo marcada por dos ejes transversales: los animadores de la fe y las misiones rurales. Para fortalecer su labor misionera, además de las Madres Lauritas, también invitó, trajo y fundó una casa para las Hijas de la Misericordia.

Para abastecer de sacerdotes las parroquias de la diócesis, fundó primero el seminario menor y luego el seminario mayor “Nuestra Señora de La Paz”, construyendo gran parte del edificio. Solicitó y trajo sacerdotes fidei donum de la diócesis de Padua, Italia, los mismos que se hicieron cargo de la formación del seminario y atendieron las parroquias de San Juan de Lachas, Gualchán, La Concepción, San Isidro, La Libertad y Cristo Rey. Solicitó y trajo seminaristas sobre todo del seminario Cristo Sacerdote La Ceja, Colombia, los mismos que, después de conocerlos, ejercitarlos en experiencias pastorales y terminar sus estudios, los ordenó sacerdotes y les encargó el colegio nocturno “Fernández Salvador” (hoy Unidad Educativa Católica “Pío XII”) y la atención de las parroquias San José, Fernández Salvador, Cristóbal Colón y Monte Olivo.

Además de la atención a las escuelas y colegios católicos existentes, fundó las escuelas “Fe y Alegría” y “Cristo Rey”. En el campo de la vivienda, donó terrenos para la construcción de la ciudadela de Betuneros y de otras viviendas. Se puso al frente de la fundación “Sara Espíndola” para dotar de una casa digna a los ancianos pobres de Tulcán y de toda la provincia del Carchi. Escribió numerosas cartas pastorales dirigidas a los sacerdotes y fieles en general, exhortando a vivir intensamente la vocación cristiana. El contenido de las cartas pastorales exhortaba a la valoración de todo hombre, a imagen de Cristo el Hombre perfecto. Con muchos esfuerzos buscó ayuda económica para construir en Tulcán el edificio de la diócesis, en la gruta de Rumichaca de La Paz la casa de formación diocesana y la basílica en honor de Nuestra Señora de La Paz. Trajo a las Madres Clarisas y fundó el Monasterio en el Santuario de La Paz. Amaba mucho al Carchi: amaba su fe, costumbres, tradición y religiosidad popular.

Su ejercicio pastoral en el Carchi se extendió por 22 años, tiempo en que se manifestó como pastor entregado, dedicado a los animadores de la fe y a las misiones rurales. Su muerte accidental causó una verdadera conmoción general en toda la ciudadanía y su recuerdo como “El obispo misionero” quedó grabado en los corazones de todos los feligreses y el clero de la provincia.

Quedó en este tiempo la sede vacante y el obispo de Ibarra estuvo como Administrador Apostólico, Mons. Luis Oswaldo Pérez Calderón (1987-1989).

Mons. Germán Trajano Pavón Puente, segundo obispo de Tulcán (1989-2001), oriundo de Quito. El mérito de este prelado fue haber impulsado la pastoral en seis áreas: comisión de Laicos, comisión de Catequesis, comisión de la Familia, comisión de Misiones, comisión de Pastora Social y comisión de Educación, así como la ejecución de varias obras materiales.

En cuanto a las obras materiales, se empeñó por arreglar la Catedral y construir la Casa del Obispo. Construyó en la parroquia Los Andes la Casa de Formación Diocesana “Emaús”; completó la Basílica del Santuario Nacional Nuestra Señora de La Paz y la Casa de Peregrinos “Juan Pablo II” en el mismo lugar; levantó 16 aulas para el campus de Tulcán de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador sede en Ibarra y muchas obras más. Su labor pastoral en el Carchi se extendió por 12 años. En este tiempo se ganó el cariño y la consideración de todo el pueblo; su buen sentido del humor, la apertura al diálogo y sus buenos modales, hacen que hasta hoy se lo recuerde como “El obispo amable”.

Quedó en este tiempo la sede vacante y el obispo de Ibarra estuvo como Administrador Apostólico, Mons. Antonio Arregui Yarza (2001-2002).

Mons. Luis Antonio Sánchez Armijos, sdb., tercer obispo de Tulcán (2002-2010), oriundo de Olmedo, provincia de Loja. Este prelado, con la aceptación unánime del Colegio de Consultores, empezó a perfilar el Plan Pastoral de la Diócesis. Después de muchos estudios y encuentros, contando con el parecer de la mayoría del Clero, la diócesis de Tulcán optó por el “Proceso Diocesano de Nueva Evangelización”, logrando conformar en cada parroquia pequeñas comunidades, a ejemplo de la primera comunidad cristiana. Dos parroquias fueron ejemplo en este sentido: Mira, con el padre Tobías Morillo y San Juan de Lachas, con el padre Francisco Bonsembiante.

Una constante que estuvo siempre en su mente y su corazón fue la formación permanente de los sacerdotes y de los laicos. Siguiendo las insinuaciones de la iglesia, prestó particular atención a los “sacerdotes jóvenes”, por ser los más necesitados de acompañamiento. Sin embargo, para todos dedicó cartas, circulares, alocuciones en los diversos encuentros y cursos. Para la formación de los laicos, especialmente de los catequistas, creó el 26 de abril 2008 la Escuela de Formación Permanente para Laicos (EFIL), que en su tiempo alcanzó el máximo apogeo.

Su labor pastoral en el Carchi se extendió por 8 años, tiempo suficiente como para ganarse el cariño del clero, los religiosos y los seglares del Carchi. Sus dotes intelectuales, su erudición de escribir y los cargos desempeñados en la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, hicieron que hasta hoy se lo recuerde como “El obispo inteligente”.

Quedó en este tiempo la sede vacante y el obispo auxiliar de Quito estuvo como Administrador Apostólico, Mons. Vicente Danilo Echeverría Verdesoto (2010-2011).

Mons. Fausto Feliciano Gaibor García, cuarto y actual obispo de Tulcán (2011…), oriundo de Guaranda, a quien le ha correspondido celebrar el Año Jubilar de los 100 Años de la Presencia Maternal de Nuestra Señora de La Paz (1915-2015) y de los 50 Años de la Diócesis de Tulcán (1965-2015). El domingo 16 de marzo del 2014 se llevó a cabo en Tulcán el Gran Pregón de apertura del Año Jubilar en honor a estos dos históricos acontecimientos. En el pregón hubo afluencia masiva de fieles de todas las parroquias de la diócesis, desde San de Lachas y Monte Olivo, pasando por San Gabriel y Tulcán, hasta Maldonado y Chical. Según el comentario de los entendidos, diez mil fueron las personas que participaron en este evento. El pregón duró tres horas desde el parque Ayora por las calles Bolívar, Rocafuerte y Rafael Arellano hasta llegar al estadio Olímpico. Hubo carros alegóricos, danzas, pancartas, globos y bandas de pueblo. En el estadio Olímpico se celebró la Eucaristía, la misma que fue presidida por Mons. Fausto Feliciano Gaibor García, obispo de Tulcán, y concelebrada por Mons. Giocomo Guido Ottonello, Nuncio Apostólico en el Ecuador, más todos los sacerdotes de la diócesis.

Así mismo, para el domingo 12 de julio del 2015, a las 12h00, en la gruta de Rumichaca, Santuario Nacional de Nuestra Señora de La Paz, se celebrará la Misa de clausura del Año Jubilar